sábado, 2 de enero de 2010

Anita



Anita es grande y a la vez pequeña. Con alma, según ella, negra, gasta una voz de piel de melocotón y según por qué palo arranque puede hacerte reir o llorar.

Lo que más me gusta de ella es su agresiva humanidad, su calma tolerante y la labor social que desempeña regalando sonrisas a quien sepa aceptarlas.

Cuando anda por la calle, aunque vaya leyendo, su ritmo vá más allá de los primeros compases de "la marcha Radensky". ¡Y que nadie la interrumpa cuando tenga prisa!

Es curiosa y preguntona pero creo que en ese sentido la envidio. No tiene tope si hablamos de aprender, es una autentica esponja, aunque se he de ser sincero, una esponja que de vez en cuando sufre grandes brotes de amnesia.

Es inocente y buena persona, aunque nunca gasta energía en aprender un nombre nuevo, prefiere inventarselo, fantasear con los nombres que podrían, mejor, deberían tener los objetos que le rodean. A veces pienso que me gustaría introducirme en su mundo interior, estoy seguro que todo sería de colores, todo sería como... un cuadro de Dalí.

Si antes dije que lo que más me gustaba de ella era su personalidad tan humana y a la vez tan propia, posiblemente mentía. Según escribo no paro de encontrar en mi mente nuevos adjetivos pero si tengo que agruparlos, todos hablarían de lo bien que asumimos la linealidad del tiempo. Lo nuestro, a diferencia de mucho que he visto por ahí es, digamos como un tiburón, que solo puede nadar hacia adelante, siempre evolucionando hacia nuevos mundos. Sé que es caer en tóipicos manidos pero amigos, es cierto, cada minuto que paso con ella sobrevive. Me cuesta expresarme con claridad, pero es cierto. Cada minuto que paso con ella mata al anterior y lo entierra en mi recuerdo, porque cada minuto que está por venir siempre es mejor que el anterior. Qué te vas a esperar de Anita, solo cosas buenas.

He aqui una declaración de principios ya que con anita creo que he encontrado el fin, es cierto. Espero saber cuidarla tan bien como me cuida ella a mi pero... es imposible. Sé que con esa declaración pierdo mi impronta de tipo duro, pero al fin y al cabo qué atractivos tiene el amor si de vez en cuando no te permites este tipo de licencias.
Espero algún día leer cosas así de todos aquellos que me leáis, feliz año nuevo a todos.

2 comentarios:

Devaneos de un moderno Peter Pan dijo...

Qué suerte aquellos que puedan colarse en la vida de Aneta... Qué suerte la de compartir con ella una cerveza, unos vídeos y dos tiros de un cigarro el día de Reyes por la noche...

Que no se diga, Roberto : "creadoresdeblogs100%" digan lo que digan... ¡Y de aquí, al foro!

Devaneos de un moderno Peter Pan dijo...

Roberto, cariño mío, a ver si actualizas, que luego nos dicen que somos unos charlatanes con tanto blog... jejeje
Mira, te dejo aquí el enlace de un blog sobre Madrid que es cojonudo. Un besito!

http://piradaperdida.blogspot.com/