martes, 23 de febrero de 2010

Pequeñas pildorillas de pesimismo posmoderno

Albert Caraco : "Breviario del Caos"
Fernando Pessoa: "Libro del desasosiego"

3 comentarios:

ERR dijo...

te has vuelto un copión de formatos de blog... estás perdiendo toda tu credibilidad entre el plagio y la desidia, tú verás, pero vaya, no te veo futuro en el mundillo...

Devaneos de un moderno Peter Pan dijo...

A mi también me gusta el romanticismo que se vuelve medio nacionalista con la excusa de contradecir anteriores pretensiones evasivas hacia lo exótico. Vamos, que mucho irse la pinza hacia universos lejanos, pero seguimos quedándonos con lo nuestro... A veces pienso que, al sentimineto generacionalista de querer largarse de aquí y quejarse por todo, le continua una resignación de lo más estoico...
Y no te creas, he encontrado relaciones con las teorías de tu amigo el del "SuperYo" y la pintura.... ¡Lo que hace informarse! Aunque, sinceramente, me pregunto quién influyó a quién. Sigo metida en mundos "perestroikos", y el próximo post quiero hacerlo sobre la 2ªmitad del XIX, ya más realista. Dejan de lamentarse por la historia (aunque siguen teniéndola en cuenta) y empiezan a pensar en lo que hay y en lo que viene detrás: el hombre como mundo-Naturaleza que continúa evolucionando; con pretensiones, dudas y demás. He encontrado unas imágenes acojonantes, y hay un par de autores en especial que, tras reflejar la realidad, se preguntan sobre el destino del hombre, bien como hombre-individuo, bien como hombre-universal. Ahí es ná...
Ah! Evidentemente, lo ruso está bien -¿quién no se ha pillado una merluza de vodka?-, pero Goya es Goya... Of course! Sobre el malagueño no tengo aún nada en mente, pero sólo te digo que alguno de estos personajillos de los que hablo fueron fuente directa de la que bebió Dalí. Y así salió, el hombre...
¡Un besote fuerte!

Devaneos de un moderno Peter Pan dijo...

¡Vegan, Rober, una actualización!
Necesito leer algo que me emocione con un buen "totem depresor" entre pecho y espalda.
Leí algo de Pessoa ayer y me quedé como... Dios mío, que duro es todo...
Por cierto, he estado viendo pinturas de tu querido Kandinsky... Hace falta mucha práctica para entender facilmente algo de tal genio.