jueves, 3 de junio de 2010

La "exformación" en la arquitectura.

Una de las razones por las que he decidido hablar en público sobre un tema por el que posiblemente reciba alguna crítica de mi entorno más cercano es la oportunidad de apelar a la inteligencia de mis lectores más benévolos e intentar dar otro punto de vista.
Antes de comenzar intentaré hacer una síntesis más o menos exacta de lo que los entendidos en comunicación han dado en denominar “exformación” y para ello recurriré a “Una pequeña fábula” de Kafka:

“¡Ay! -dijo el ratón-. El mundo se hace cada día más pequeño. Al principio era tan grande que le tenía miedo. Corría y corría y por cierto que me alegraba ver esos muros, a diestra y siniestra, en la distancia. Pero esas paredes se estrechan tan rápido que me encuentro en el último cuarto y ahí en el rincón está la trampa sobre la cual debo pasar.
-Todo lo que debes hacer es cambiar de rumbo -dijo el gato... y se lo comió.”

Así pues, la “exformación” supone omitir cierta cantidad de información vital de una comunicación pero inducida por la misma, de forma que cause el fenómeno de asociación y así el receptor relacione cada parte de la propia información. 

Éste será, según D. F. Wallace, el nexo de unión entre los grandes relatos y los buenos chistes. Y supongo que, como yo, estará usted totalmente de acuerdo con Wallace pues no hay nada más tedioso que la explicación de un chiste o que aniquilen la imaginación y la poética de lo implícito, como hace D. Brown.
Por no mencionar el hecho de que el fenómeno de exformación vital otorga el leitmotiv a todos aquellos que no asumen la gran tragedia de la condición humana.

Llegados a este punto, podríamos afirmar que la exformación , de alguna forma, es juez y parte del esfuerzo intelectual que requiere cualquier manifestación. Por lo que el receptor, como agente activo, es quién decidirá el grado exformativo de la tendencia predominante. 

Cuanto menos esfuerzo cognitivo esté el receptor dispuesto a ejercer, menor será el grado de exformación.
En cuanto a la Arquitectura, la paulatina desaparición del fenómeno exformativo se traduce en la degeneración de la infografía. El brillo de los renders decadentes echa por tierra la genialidad de la medida, la luz y la sombre. La gravedad ya no existe.

Siento irme al extremo de la demagogia pero lo cierto es que más que indignado me siento abrumado por lo se nos viene encima. Para mí, uno de los mayores hallazgos durante mis estudios ha sido “el espesor de la arquitectura” y cómo Francisco Sáenz de Oiza, en su proyecto de viviendas en la rivera del Manzanares, utilizaba el grosor del tabique de la cocina americana para poder conseguir el ancho mínimo exigible a un comedor. Tan simple y poético como eso.

 Si bien es cierto que no es achacable el intento por parte de los arquitectos de no quedarse atrás en la pompa de lo espectacular, se está convirtiendo en un movimiento iconoclasta. Los arquitectos van cambiando las estrategias y sus instrumentos de trabajo. Se desdibujan plantas y se proyecta desde el render. Donde antes se acotaba hoy introducen recortes de imágenes de los grandes del movimiento moderno para así ironizar y darle un sentido al render, la obra no importa en absoluto, lo que importa es la infografía.
De esta manera no solo desaparece la poética de lo variable sino que desaparece por completo la interpretación, el proceso cognitivo. 

Me gustaría volver a ver paneles de concurso con medida, donde la planta, alzados y secciones ocupen el cien por cien del panel. Infografías con perspectivas, axonometrías y escala.

Hablo de que no me expliquen el chiste ni que me cuenten cómo el detective del relato cotejó las huellas dactilares, que no me den más datos de lo necesario. Quiero imaginar y sorprenderme y no pasar por el aro de la interpretación informática del espacio.

Sin embargo, el proceso exformativo se malentiende, se realizan fotomontajes magistrales en detrimento de la arquitectura. Actualmente no es solo un problema de "saber ver la arquitectura" sino de "saber mostrar la ARQUITECTURA".

3 comentarios:

clariana dijo...

Es muy interesante lo que comentas, creo entenderte en lo esencial, aunque se me escapa un poco por algunos vocablos desconocidos para mí.
Me gusta lo que comentas de que las personas que no están por el dramatismo humano, tendrán en la "exformación" un pretexto para acomodarse a lo que quieran coger de esta información deformada.
La Arquitectura es apasionante cuando grandes personas se han preocupado de intereses humanos y han hecho de su profesión un arte, una funcionalidad, un urbanismo, una sintonía con la naturaleza, un intento de adpatar la construcción y los materiales a la Ecología...
Supongo que debes de estar metido en este mundo de la Arquitectura, de alguna manera. Gracias por tu comentario en mi blog, me gusta tu escrito.

Devaneos de un moderno Peter Pan dijo...

Bueno, tú muestras bien la arquitectura. Al menos, para lo del nivel "usuario-filología"...
Y referente a esas actualizaciones sobre la crisis.... He descubierto algo muy triste. Tú, ¿qué? ¿Has tenido tiempo de "investigar" algo o se te ha olvidado?
Saludos cordiales.

Devaneos de un moderno Peter Pan dijo...

"Los más atrevidos viajeros eligieron como opción de retiro vacacional los recónditos pueblos de Castilla la Vieja [...] una usuaria común de la línea Madrid-Puebla de Sanabria se quejaba esta mañana ante la huelga de autobuses..." Madrid Directo

¡Qué atrevidos estos viajeros madrileños!
¡Un abrazote!
Chechu